
Pienso sacar del balde.
A los grillos de pelo brillante.
Que ya no respiren.
Y tirarlos con bafle.
Hoy.
A la noche.
En una peluquería.
Alejada.
Del circuito artificial.
En la largada.
Veo a los perpetradores.
Evanescentes.
Con gesto evasor.
Programados.
Para entrar y salir de la madriguera.
Sin dar un paso en falso.
No digas que te invite.
Al relieve del lío.
Porque yo tampoco fui invitado.
Y sin embargo traigo el boceto.
Invisible.
Una entrada apócrifa.
Que ayer me comprometí.
A entregar.
Para no perder el frío.
De costoso mantenimiento.
Voy tirar a los grillos de pelo brillante.
Que ya no respiren.
En una peluquería.
Alejada.
Del circuito artificial.
En la largada.
Antes de que los cangrejos metálicos.
Hayan sacado su turno.
Y tirarlos con bafle.
Hoy.
A la noche.
En una peluquería.
Alejada.
Del circuito artificial.
En la largada.
Veo a los perpetradores.
Evanescentes.
Con gesto evasor.
Programados.
Para entrar y salir de la madriguera.
Sin dar un paso en falso.
No digas que te invite.
Al relieve del lío.
Porque yo tampoco fui invitado.
Y sin embargo traigo el boceto.
Invisible.
Una entrada apócrifa.
Que ayer me comprometí.
A entregar.
Para no perder el frío.
De costoso mantenimiento.
Voy tirar a los grillos de pelo brillante.
Que ya no respiren.
En una peluquería.
Alejada.
Del circuito artificial.
En la largada.
Antes de que los cangrejos metálicos.
Hayan sacado su turno.
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